
CARTAS A LA RADIO de papel
Asesinatos de árboles en Lora
No sabemos porque nuestros alcaldes se empeñan en dejar Lora del Río sin árboles, y no árboles cualesquiera, sino árboles viejísimos que han conocido el progreso y toda la historia de Lora.
La última tala ha sido dos ejemplares únicos en la zona de pino azul del Himalaya, así como recordar esos dos magníficos ejemplares de Ficus elástica que estaban en la puerta del Púb La Moviola y otro en la puerta de la Citroën. ¿Donde quedan ya esas acacias de la plaza Santa Ana y ese impresionante Meliá que estaba en la puerta del Lin (frente a la puerta del colegio San José de Calazan). También recordar esos ejemplares de casuarinas enormes que había en la puerta del Púb el Portón, ¿en qué chimenea habrán ardido los plátanos viejos de la avenida de la cruz?
El colegio Reyes de España perdió los ocho olmos más viejos que tenía en el patio al igual que el instituto de Las Viñas que recientemente perdió el eucalipto más viejo de Lora o el ciprés altísimo que había en la iglesia Santa Cruz que a tantos niños vio hacer la comunión a lo largo de tantísimos años.
También se talaron los árboles de la plaza Santa Cruz convirtiéndola en una triste explanada de cemento. Se perdieron ejemplares muy interesantes como los cipreses arizónica o el álamo blanco gigantesco que había junto a los columpios.
Así que seguiremos viendo como Lora se convierte en un infierno de hormigón sin vida.
Le suplicaremos a Dios que nuestro alcalde y su equipo no nos arrebaten las joyas que nos quedan como: la majestuosa araucaria de la Asunción, el cotoneaster del matadero antiguo o el ficus rubiginosa que hay detrás del quiosco de los “Peques” o algunos de yuca como los del puente Jesús, etc.
Juan Manuel Sánchez Rivera
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