SUMARIO

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El temporal de lluvia hizo una tregua para que disfrutáramos de nuestra Cabalgata de la ilusión

 

En una tarde noche siempre especial como es la del lunes día 5 de enero, y con una mirada al cielo por si llovía, la Cabalgata de Reyes Magos irrumpía en nuestra localidad con cortejo conformado con 20 ilustres carrozas, que en una vez más resultaba verdaderamente espectacular. Sin duda un hecho que ya deja de ser noticia gracias a la calidad que muestra cada año la Cabalgata.

Fernando Liñán

 

Varios miles de loreños, acompañados de cientos de personas procedentes de otros lugares y quienes ya advertidos de la majestuosidad de nuestra Cabalgata  no se la quisieron perder, se reunían un año más para presenciar desde lugares privilegiados la nueva edición de la Cabalgata de Reyes Magos que este año dedicaba su temática a series y programas de televisión que ya forman parte de la historia de la también conocida como “pequeña pantalla” en nuestro país. Y en cuanto a los adjetivos correspondientes a la comitiva, no queda más remedio que utilizar nuevamente los de «espectacular», «impresionante» y de «emocionante».  Este último calificativo, además de definir el sentimiento vivido en la tarde noche, que duda cabe que ejemplifica la ilusión puesta en el trabajo de todas aquellas personas tanto de la junta directiva de la Asociación de la Cabalgata, como de los grupos que conforman el resto de las carrozas que desfilaron.

Un acontecimiento que en la previa se aguardaba con bastante preocupación debido al temporal de lluvia en el que Lora se visto afectada durante la práctica totalidad de las fiestas navideñas. Y es que las previsiones meteorológicas otorgaban lluvia para la jornada del 5 de enero, de hecho un día antes caían en nuestra localidad, la destacable cifra de 53.4 litros por metro cuadrado, por lo que se decidía por parte de los rectores de la Cabalgata una reunión de urgencia con las personas que participarían en las carrozas para la tarde del mismo lunes.

En el encuentro se daba buena cuenta de los informes meteorológicos que preveían para el día siguiente una tregua en lo que a la lluvia se refiere, y más concretamente para las horas correspondientes a la tarde noche. De esta manera, la ilusión y las ganas por pasar y brindar una nueva noche inolvidable a los loreños se volvía a poner de manifiesto.

La única novedad sería que las carrozas reunidas en las instalaciones de la antigua Hytasa, no se trasladarían hasta el lugar fijado de salida en la mañana del 5 de enero, como habitualmente se realiza, sino que permanecerían en la antigua fábrica hasta por la misma tarde, en la que ya sí se trasladarían hasta la Avenida Antonio Machado para efectuar desde allí el recorrido oficial.  

Caramelos, balones, jamones

De esta manera, desde las cinco y media de la tarde la veintena de carrozas que daban vida a la Cabalgata de Reyes 2010, de nuevo quedará en la retina de todos aquellos que tuvimos la posibilidad de disfrutarla, porque la gran noticia para la organización de la Cabalgata es que ya ha dejado de ser noticia la buena organización y la espectacularidad de un acontecimiento que se ha convertido en todo un referente en la provincia de Sevilla.

Porque acontecimiento supone el hecho que por las calles y avenidas de nuestro pueblo participen más de 584 personas distribuidas en las 20 carrozas, y aún más por el hecho de que se hayan arrojado 11.730 kg de caramelos; 21650 balones; 172.550 bolsas de chucherías; 52750 juguetes; 50 kg  de carbón; 400 chocolatinas; 17.450 bolsas de gusanitos; 23.000 gominolas; 10.000 bolsas de roscos; 5.000 camisetas; 5.000 bolsas de patatas; 1.510 golosinas; 140 kg de Confetti; más 10 jamones.

Y así las 20 carrozas acompañadas por las agrupaciones musicales, como la Banda de la Escuela Municipal de Música,  majorettes y grupo de beduinos,  completaban su recorrido sobre la medianoche, ante la inquietud e impaciencia de los más pequeños, quienes se mostraban deseosos de llegar a casa para descubrir todos los regalos que los tres magos de Oriente habían dejado a su paso.