|
Fernando Liñán
¿Cómo se define la organización de Manos Unidas?
Se trata de una ONG para el desarrollo, católica y de voluntario que cuenta con carácter nacional desde su creación en 1960, aunque está en colaboración con otras entidades internacionales que actúan en diversas partes del mundo. En referencia a la actividad que desarrollamos, todo el trabajo de Manos Unidas se ha concentrado en la consecución de dos objetivos principales, por un lado la concienciación y sensibilización de la sociedad del llamado como primer mundo y la colaboración en los proyectos de aquellas zonas del tercer mundo más desfavorecidos que se van financiando.
¿Qué tipo de actuaciones globales y locales se llevan a cabo desde la entidad?
Hay diversas formas de financiar y llevar el trabajo hacia delante en las actividades que se efectúan en ámbito nacional e internacional. En cuanto al ámbito local, comenzamos en noviembre con la campaña y la finalizamos en mayo, por lo que ya la hemos finalizado una vez que hemos enviado el dinero recaudado durante esta campaña. Nosotros a través de colegios, institudos, la colectas que se llevan a cabo durante el segundo domingo de febrero, marcha merienda solidaria que se tuvo que suspender por la lluvia, exposici´´on y venta de dulces casero, que por cierto este años se ha notado la crisis, y los sobres por casa.
Imagino que si antes era difícil, ahora es bastante pero con el tema de la crisis.
La verdad es que se ha notado mucho este año, y hemos recaudado bastante menos dinero en esta campaña. Un ejemplo de ello es cuando hemos llegado hasta una casa para pedir el donativo, y nos dicen que todos sus residentes estaban parados, y lo primero que hemos pedido, después de observar la situación en la que se encontraba esta familia, ha sido perdón por molestar.
No deben de ser fáciles esos momentos ¿verdad Encarnación?
Desde luego que no, es duro y más viendo la situación de algunas familias que atraviesan dificultades.
¿Somos conscientes en la sociedad actual de las necesidades existentes, o de vez en cuando preferimos mirar para otro lado?
Pues no sé exactamente si puede ser para acallar conciencias o quizá porque no tengamos la información suficiente. Muchas veces en el primer mundo se dice que aquellos que tienen necesidades es porque ellos quieren, y lo cierto es que esto no es así. Vivimos en una sociedad de consumo, lo que nos lleva a engancharnos a cosas y si no eres lo suficientemente maduro e inteligente para tener un criterio a la hora de elegir lo que te hace falta y lo que no, te puede llevar a engancharte a cosas que no necesitas y que al mismo tiempo puede ser perjudicial para uno mismo. Hay personas que quedan enganchadas a cosas que la sociedad les ofrece e incluso llegan a perder su dignidad. En definitiva la misma sociedad que te hace engancharte, después te suele tirar a la cuneta. Pues igual ocurre con el tercer mundo, no son pobres, son empobrecidos porque lo hemos causado nosotros desde el primer mundo.
¿Por qué dice que lo hemos causado nosotros?
Porque no nos damos cuenta de muchas cosas que pueden resultar insignificantes como el hecho de cerrar un grifo, la llave de la luz, aprovechar un papel, etc. Con acciones tan simples como esa se aporta mucho, porque esto ayuda para que no se talen árboles, no contaminar el ambiente con la luz, que haya agua para todos, etc.
¿Cómo llega a Manos Unidas, o Manos Unidas como llega a usted?
Me llegó cuando un párroco se refirió tanto a mi como a otra compañera catequista, diciéndonos que se necesita una delegada de la organización en Lora, y que porque no éramos nosotras. Lo primero que pregunté es si había que dedicarle mucho tiempo, pero después resulta que Manos Unidas te engancha porque despierta en ti el alma de voluntariado, entonces ya no sólo es trabajar sino observas y vives la percepción que la ONG tiene del mundo.
¿Cuándo observa esa visión, a qué tipo de conclusiones se llega?
Pues a que no soy yo quién está dando mi tiempo, lo que estoy intentando es devolver todo aquello que le estamos quitando desde esta sociedad. Estoy segura que no lo voy a poder devolverlo todo, pero si al menos una mínima parte que me corresponde.
¿Podemos decir que les estamos robando para nuestro bienestar?
Totalmente, porque África se está muriendo. Y en este continente hay países muy ricos, pero otras naciones se están llevando lo que a ellos les pertenece.

Encarnación, cambiando un poco el tercio, en la actualidad ¿cuántas personas formáis parte de Manos Unidas aquí en Lora?
Somos cuatro que estamos más al frente, aunque después hay mucha gente colaborando y ayudando en momentos puntuales.
No obstante, imaginamos que toda ayuda será poca para iniciativas como ésta, ¿verdad?
Pues sí, somos pocas y también hay que tener en cuenta que somos amas de casa, por lo que quizá no disponemos de todo el tiempo que quisiéramos para recaudar fondos para los proyectos que se llevan a cabo. Por ejemplo el año pasado sí conseguimos reunir el dinero para los proyectos, sin embargo este año no lo hemos conseguido.
En este sentido, imagino que la delegación de Manos Unidas está abierta para todas aquellas personas que quieran ayudar, ¿es así?
Estamos abiertos porque hacen falta manos para las personas que quieran colaborar con el voluntariado y descubrir este ámbito solidario que te aporta muchísimo. Mira, con nada más pensar que estamos contribuyendo con nuestro trabajo al desarrollo integral de veinte aldeas en La India, la verdad es que te reconforta bastante.
Me parece que en nuestra sociedad actual, en muchos casos y ocasiones, quizá no valoramos lo mucho que tenemos, ¿está de acuerdo?
No valoramos el hecho de tener una buena cama, de levantarte de ella y disponer de agua caliente, una lavadora, pulsar una llave y tener luz, calefacción o aire acondicionado, una educación, una sanidad digna, etc. Todo esto falta en muchas zonas de África, y la pregunta porque nosotros sí tenemos esto y ellos no. Pero, además siempre estamos pensando en aquello que no tenemos, y posteriormente nos lamentamos por no tenerlo. Sinceramente vivimos en la sociedad del lamento, cuando tenemos de todo.
Pienso que también hay que tener devoción para desarrollar la actividad que usted desarrolla, ¿es así?
Sí, porque el voluntariado no es en momentos puntuales del día, sino desde que te levantas hasta que te acuestas. Y una vez que te incorporas, la percepción que uno tiene de la vida, te puedo decir que te cambia por completo, llegando a conclusiones como decir que si yo puedo vivir de una manera es porque otros hay que lo están haciendo de otra. Y entonces tengo que devolver algo a la vida, de mi persona a todas estas personas del tercer mundo que tanto lo necesitan.
Le ha enseñado mucho todo esto, ¿verdad?
Mucho. Verás, me considero una persona con un carácter algo tímido, sin embargo con el tema del voluntariado me he lanzado y me ha hecho quitarme la vergüenza. Y de la misma manera, me he conocido mucho más a mi misma, creciendo y desarrollándome como persona. Por este motivo, ahora agradezco que me hayan dado la oportunidad de formar parte de este mundo del voluntariado.
Como bien dice, se trabaja para dar pero también es mucho lo que se recibe.
Recibes muchísimo por la satisfacción de haber colaborado, pero además sientes que no llegas a dar todo lo que de verdad recibes.
Pero a pesar de lo que me cuenta, tiene que ser duro lo de ir casa por casa pidiendo donativos, ¿me equivoco?
Te encuentras situaciones muy distintas, como aquellas personas que están deseando que llegues para darte su donativo, y sobre todo para que hables con ellas un rato. En este sentido no se puede ir con prisa, porque son muchos los casos que te encuentras, de enfermedad o de paro, y que debes de atender. En este sentido siempre me quedo con lo positivo, porque lo malo siempre lo suelo dejar atrás.
Muchas gracias y enhorabuena por la labor que realiza.
Gracias a vosotros.
Ir al principio
|