OPINIÓN

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Campo de Palmito

 

 

Relevo generacional

 

 

 

No quisiera escribir como un viejo. Aunque no tengo nada en contra de la vejez. Tampoco quisiera rememorar mis batallitas de épocas juveniles. Aunque disfrute con muchos recuerdos. No quisiera hablar de Lora con una mirada extraña. A pesar de que siento extrañeza al ver como un pueblo se acomoda en sus pequeñas aspiraciones.  No soy una persona desconfiada aunque de algunos desconfío. En Lora del Río nací y desarrollé gran parte de mi vida. Aún hoy sigo teniendo a toda la familia. Los vínculos políticos los sigo manteniendo. 

Quisiera expresar una verdad sobre mi generación. Tuvo dificultades en acceder al poder democrático sustentado en las ideas y la voluntariedad. No fuimos valorados suficientemente y los viejos políticos se resistieron a dejarnos el camino libre. Los que no nos arropamos en una marca líder hemos quedado fuera de las decisiones de la mayoría.  Recuerdo (permítanme solo uno) mis años de estudiante. A uno ya le gustaba la política. Casi todos a su alrededor le decían: “la política no merece la pena, todos van a chupar”. Paradojas de la vida pues hoy algunos de ellos ejercen puestos de gobierno o han ocupado cargos de confianza; de ahí las razones de por qué desconfío de algunos. Es fácil saber de quienes hablo pues han hecho del servicio al pueblo su profesión y nunca han creído. No tengo nada en contra de ellos, solo que hay conversiones que son sospechosas. Y no hablo de cambiar de un partido a otro, al fin y al cabo los partidos son herramientas. 

Probablemente algunos me tachen de antiguo al pensar así. Los tiempos han cambiado. Lo sé. No tengo nada en contra de que la gente se gane la vida, incluso en la política. Lo sospechoso son las conversiones del desaliento a la militancia más acérrima. No me gustan quienes han cimentado con descalificativos su desconfianza en la política y hoy son la clase política. No me gustan los concejales que en reuniones defienden ser escrupulosos en el acceso a la administración pública y dejan un reguero de familiares en la administración. Lamentablemente  Lora no se ha salvado del politiqueo.  

 

 

José Antonio Segovia López

joseantoniosegovia@gmail.com