OPINIÓN

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¡Que lo sepas...!

 

  

 

    

 

La crisis obliga a

los recortes

 

 

 

 

 

 

   Ha tenido que llegar una fuerte crisis como la que todavía estamos sufriendo todos, han tenido que llegar tiempos verdaderamente difíciles por los que todavía nos estamos paseando para que nuestros gobernantes se hayan dado cuenta, como nosotros mismos, que hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades reales y que ha llegado la hora de verdad de los recortes y de aminorar el gasto.

Esto se esta traduciendo en algunas medidas poco populares como el recorte a los funcionarios, que de nuevo han servido de conejillos de indias y a los que las tijeras de los recortes más le ha podido afectar.

Ahora se van a eliminar, secretarías, alguna que otra institución, altos cargos, asesorías, alguna que otra bajada de sueldos etc, etc...porque la situación así lo requiere al parecer.

Vaya por delante que todo este tipo de medidas de recortes van a beneficiar o al menos van a dar algún que otro empuje a nuestra economía lo que nos hace plantearnos la siguiente cuestión. ¿Hasta qué punto era necesario todo aquello que ahora se va a eliminar? Quiere decirse que si se va a eliminar ahora, es porque realmente no son necesarios, y si no son necesarios ¿porqué se han mantenido durante todo este tiempo atrás?

La crisis nos ha desvelado que existen muchos gastos que son innecesarios, y que todos han abusado en la medida de sus posibilidades de derrochar dinero cuando las cosas estaban mejor, o al menos cuando estaban de otra manera.

En nuestro pueblo también deberían tomar ejemplos y acometer medidas importantes y suprimir algunos gastos que puedan resultar superfluos, pero gastos que se puedan comprobar que realmente sirven para algo y no de cara a la galería, porque lo de los teléfonos móviles, de verdad es una broma.

Dentro de ese esfuerzo que todas las fuerzas políticas están exigiendo a los ciudadanos, no estaría mal que se dieran ejemplos con ellos mismos, lo que según parece algunos si están haciendo, aunque tampoco faltan los que se resisten a deshacerse de ciertos privilegios obtenidos durante los tiempos de bonanza.

La clase política española muy acostumbrada y muy dada a derrochar el dinero que no es suyo, a malgastar dinero en cosas absolutamente absurdas parece que en la gran mayoría han podido aprender a que hay que recortar gastos totalmente superfluos, lo que deberían tener en cuenta para un futuro y cuando vuelvan los buenos tiempos económicos, se vuelva a tener en cuenta la experiencia anterior y se vuelva del derroche y a la mala gestión de nuestras administraciones. Sólo cabe esperar que todos hallamos aprendido bien la lección y que no se puede derrochar el dinero.

 

Pedro Toro