Desde mi rincón...
¿Quo vadis alcalde?
Menos mal que el último pregonero de Lora hace tiempo que desapareció. Creo que fue Medrano que iba el buen hombre con su trompetilla por los diferentes barrios de Lora anunciando las novedades que se producían en el pueblo.
Y digo menos mal, porque si le hubiera tocado vivir en esta época y desarrollar su importante función como era que los loreños estuvieran informados de los bandos, edictos municipales y otros menesteres lo hubiera tenido difícil, porque al primer toque trompeteril, hubiera llegado la Policía Municipal, le hubiera confiscado la trompetilla y le hubiera puesto una multa de cuatrocientos euros por conducta antisocial.
Y es que las cosas que, de un tiempo a esta parte, vienen sucediendo en Lora parecen sacadas de una obra de Kafka por lo irreal, incomprensible e inaudito de algunas de las situaciones
En este caso se trata de la sanción impuesta a dos personas de la asociación pro paso nivel por anunciar, megáfono en mano, la convocatoria de una asamblea a los vecinos de nuestro pueblo para informarles de los últimos acontecimientos. Pues bien a estos dos miembros de la asociación se les ha aplicado el artículo 13 de la Ordenanza municipal “para la previsión de conductas antisociales” (???) y que dice que “los conductores y ocupantes se abstendrán de poner a elevada potencia los aparatos de radio cuando circulen o estén estacionados...”
Desde mi ignorancia en temas jurídicos puedo entender que, retorciendo la interpretación de la letra de esta ordenanza hasta extremos insospechado, pudiera tener cabida esta sanción, pero nunca el espíritu con que se hizo esta ley puede amparar tamaña barbaridad.
¿Puede haber algo más social que hacer un llamamiento para una asamblea de vecinos? ¿Puede existir algo más antisocial por parte de los poderes públicos que coartar el derecho a la libertad de expresión de la ciudadanía? Entonces ¿a quién habría que multar?
Y es que esto de la libertad, por lo que tanto se ha luchado en este país y en este pueblo, es algo muy complejo y que algunos la entiende, ahora que están en el poder, como lo hacían en el régimen anterior: España Una Grande y Libre, si piensas como nosotros, si no, garrotazo y tentetieso.
Cuando se tiene que hacer algo tan rebuscado, tan torticero para la aplicación de las leyes por parte de los gobiernos es que algo no está funcionando bien y no digo que esto vaya a acabar en una nueva dictadura pero sí que lleva camino de desvirtuar nuestra democracia si toda la sociedad civil no pone pies en pared y, de una vez por todas, se planta ante la manera de gobernar claramente autoritaria de este Gobierno municipal y los pone en su sitio.
Será casualidad, pero mientras escribo esta columna –domingo de feria– han pasado dos furgonetas anunciando megafónicamente, entre otras cosas, las bondades del turrón sin azúcar para diabéticos.
¡Qué cosas!
Antonio Oliveros
(Director de LA RADIO de papel)