Dado de alta el trabajador accidentado
en una conocida panadería del Polígono
Comenzaba el mes de junio de forma trágica con el accidente laboral ocurrido en una conocida panadería ubicada en el Polígono Industrial Matallana de nuestra localidad, cuando un trabajador estuvo a punto de serle amputado parte de un brazo que quedaba atrapado en una de las máquinas con las que trabajaba. Por suerte, esta persona evoluciona favorablemente y ha sido dado de alta.
Fernando Liñán
Parte del brazo de un trabajador de una panadería ubicada en la segunda fase del Polígono Industrial Matallana, y natural de Lora, quedaba atrapado en una de las máquinas del local que manejaba en la madrugada del lunes 31 al martes 1 de junio, brazo tras quedar éste atrapado en una de las máquinas del local en el que trabaja. A este respecto y según se ha podido conocer a través de fuentes familiares, el accidente tuvo lugar a las 5.00 horas del citado martes, cuando el trabajador, de 32 años de edad no de 27 como se había anunciado desde algunos medios de comunicación, se encontraba trabajando en una conocida panadería de nuestra localidad.
De este modo y mientras desarrollaba su trabajo, que por cierto lleva manejando varios años, uno de los brazos del trabajador quedó atrapado en la misma. De inmediato se daba la voz de alarma a las diferentes dotaciones sanitarias y de seguridad, presentándose en el lugar en torno a las 5.15. No obstante las dificultades para retirar el brazo atrapado en el mecanismo fueron máximas, por lo que el trabajador, sobre el que cabe indicar que estuvo consciente en todo momento, hubo de esperar durante aproximadamente una hora hasta poder sacarlo. Mientras tanto, los servicios médicos le aplicaron morfina para que esta persona pudiese soportar tan tremendo dolor.
Una vez que los servicios desplazados pudieron extraer la extremidad, parte de la misma se encontraba en muy malas condiciones, aunque según las fuentes consultadas la atención realizada por parte del médico de guardía del Centro de Salud fue excepcional, constituyendo esta acción la base para que una vez en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, pudiese posteriormente ser reconstruido en una operación que se prolongó durante unas cuatro horas.
Hay que indicar que horas después de lo ocurrido, fueron varios los medios de comunicación provinciales y regionales los que afirmaba que esta persona había sufrido la amputación de parte de su brazo a consecuencia del accidente, circunstancia que la familia, concretamente a través de su hermano Pedro Mata, se apresuró rápidamente a desmentirlo.
El paciente, tras ser sometido a tan delicada operación, desde los primeros días fue respondiendo bastante bien al tratamiento que se le había asignado para que pudiese conservar parte de un brazo, que horas después a la entrada en quirófano ya poseía cierta sensibilidad y incluso lograba mover un poco los dedos de la mano. En este sentido los médicos que lo atienden siempre se mostraron bastante optimistas, aunque siempre con las prudentes reservas debido a la infección interna que padecía, en que no rechazará el tratamiento.
Dado de alta
Otro de los datos que se han podido conocer es que el trabajador está bien de ánimo, sobre todo gracias al apoyo que le está brindado desde su familia, por cierto incrementada hace tan sólo unos días cuando celebró el nacimiento de su primer hijo. En este sentido, su hermano Pedro argumentaba con palabras el estado anímico en el que se encontraba: “está muy bien, pero sobre todo por la cantidad de llamadas y mensajes de ánimo que nos están enviando constantemente muchas personas, de hecho el teléfono móvil lo he tenido que cargar cada dos o tres horas”. El familiar, asimismo, señala que los peores momentos para esta persona está siendo cuando todavía recuerda como tuvo el brazo durante una hora en el interior de la máquina.
Pero la mejor noticia de todas llegaba en la jornada del miércoles 9 de junio, cuando esta persona de 32 años de edad recibía el alta médica tras su estancia en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. De esta manera, ya descansa junto a su mujer e hijo recién nacido en su domicilio con una evolución favorable en las tremendas heridas sufridas en su brazo.