SOCIEDAD

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Mejoras en las áreas recreativas "Las tinajas" y "El Algarín" de la Dehesa Matallana

 

Con una inversión total de 126.000 euros efectuada por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, se han llevado a cabo una serie de actuaciones en las zonas recreativas de “Las Tinajas” y “El Algarín” ubicadas en el Monte Público de la Dehesa “Matallana”. La acción permitirá a los usuarios disponer de más mobiliario urbano, así como de nuevos servicios.

 

F. L.

 

 

 

 

 

    El alcalde de Lora, Francisco Javier Reinoso, y el concejal-delegado de Urbanismo, Juan Miguel Parra Ruiz, estuvieron presentes en la recepción de la obra ejecutada y entrega a Egmasa de la actuación realizada recientemente en el Monte Matallana. En el acto además estuvieron la gerente provincial de Egmasa, María del Mar Espejo, así como técnicos de la Delegación provincial de Medio Ambiente y de la empresa constructora. Esta obra de mejora y ampliación de las instalaciones de uso público en el Monte Matallana ha sido financiada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía –con un importe de 126.000 euros-, y se ha centrado fundamentalmente en el Área Recreativa ‘Las Tinajas’ y en el Área Recreativa ‘El Algarín’.

    El proyecto ha consistido en realizar las siguientes actuaciones: Renovación de las mesas, bancos y barbacoas existentes en las Áreas Recreativas de ‘Las Tinajas’ y ‘El Algarín’; apertura de nuevas cunetas y limpieza de las existentes; ejecución de pequeñas pasarelas peatonales para salvar la cuneta existente respecto al camino principal de acceso a las Áreas Recreativas; organización de bolsas de aparcamiento de vehículos – un total de 215- vinculadas en cada Área Recreativa al vial de acceso; ubicación de hitos de delimitación en el perímetro interior de las Áreas Recreativas, que marquen las zonas dedicadas al uso público; habilitación de senderos peatonales en el Área Recreativa ‘Las Tinajas’.

    En el ámbito del Área Recreativa ‘Las Tinajas’, sobre una superficie total de 39.600 metros cuadrados, se planteó la renovación de las mesas, bancos y barbacoas existentes, dado el estado de deterioro que presentan debido a fenómenos de vandalismo asociados al uso intensivo que sufre esta área recreativa en fines de semana. Los nuevos elementos de mobiliario urbano se proyectan en hormigón armado, con el fin de minimizar su mantenimiento y garantizar en la medida de lo posible, su durabilidad frente al uso inapropiado de los mismos.

    Para facilitar el acceso peatonal al área recreativa, salvando la cuneta existente hacia el camino principal de acceso, se han dispuesto pequeñas pasarelas peatonales. Por otro lado, para intentar ordenar el acceso con vehículos al entorno del área recreativa y evitar que los mismos aparquen dentro de las zonas destinadas al uso público, se planteó delimitar el recinto del área recreativa por los puntos donde es accesible, aprovechando las cunetas existentes y añadiendo vallas tejanas y barreras levadizas. En las zonas no accesibles a vehículos, se delimita con elementos de vallado diáfano, de forma que no provoque impacto visual. Como complemento a esta intención, se han dispuesto varias bolsas de aparcamientos de vehículos (5.700 metros cuadrados), vinculadas al vial de acceso.

matallana

    En el ámbito del Área Recreativa ‘El Algarín’, sobre una superficie total de 26.600 metros cuadrados, se plantearon actuaciones análogas a las mencionadas en la otra área recreativa.

    Puestos en contacto en el edil de Urbanismo en el Consistorio loreño, Juan Miguel Parra, éste explicaba que los trabajos comenzaron en el pasado mes de febrero y que partían con los objetivos principales «de realizar una labor de limpieza y un aumento de mobiliario urbano adecuado con el entorno, ya que nos llegaban comentarios sobre la falta de barbacoas y otros elementos, por lo que se ha decidido instalar estructuras». Otra de las finalidades han sido que «los usuarios de la Matallana posean una localización adecuada para poder disfrutar de una día de campo, y de esta forma evitar que se trasladen hacia otros lugares de la zona para así evitar el riesgo a posibles incendios», finaliza Parra.